Introducción
La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México ya no es una simple propuesta sindical: se perfila como una reforma constitucional inminente.
Con una implementación gradual anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, este cambio busca garantizar dos días de descanso por cada cinco trabajados para el año 2030, si bien representa un avance en dignificación laboral y alineación con estándares internacionales, también plantea grandes retos para las empresas mexicanas.
¿Están realmente listas para transitar a esta nueva estructura laboral sin afectar su productividad?
Este blog analiza cómo las empresas pueden prepararse para este cambio desde el punto de vista legal, operativo y humano, con base en experiencias documentadas tanto en México como en países de Latinoamérica.
El panorama legal: lo que establece la reforma y sus implicaciones
De acuerdo con la propuesta presentada por la STPS, la reducción de la jornada se implementará de forma paulatina a partir de 2026, bajando dos horas por año hasta llegar a las 40 horas en 2030, esta modificación implica un ajuste al artículo 123 de la Constitución y a la Ley Federal del Trabajo, garantizando dos días de descanso sin reducción salarial.
Según declaraciones del secretario del Trabajo, Marath Bolaños, recogidas por El Economista, “la reforma busca recuperar el derecho al tiempo libre y al descanso, sin sacrificar la productividad ni el ingreso del trabajador”.
En términos legales, esto obliga a las empresas a:
- Modificar contratos individuales y colectivos de trabajo.
- Adaptar sistemas de control de asistencia y cálculo de horas extra.
- Cumplir con nuevas disposiciones sin alterar el salario base.
El cumplimiento no será opcional.
La OIT, a través de su Recomendación 116, respalda la reducción progresiva de la jornada con garantía salarial, priorizando condiciones dignas en sectores con alta exigencia física o emocional.
Preparación desde Recursos Humanos: organización, turnos y eficiencia
Más allá del marco legal, el área de Recursos Humanos será clave en esta transición.
Expertos en talento y productividad como los de AON México han alertado que, dependiendo del giro, las empresas podrían necesitar aumentar entre 12% y 17% sus plantillas para cubrir la misma carga de trabajo.
Las acciones sugeridas por especialistas y empresas que ya iniciaron la adaptación incluyen:
- Evaluar la carga laboral por puesto y reasignar funciones.
- Establecer pilotos de jornada reducida por área o sucursal.
- Automatizar procesos repetitivos o de bajo valor.
- Implementar software de registro de tiempo y productividad.
- Establecer turnos escalonados o rotativos.
De acuerdo con un reportaje de El Imparcial, Walmart México ya está implementando la jornada de 40 horas en al menos 100 tiendas, con foco en eliminar tareas innecesarias y mantener resultados con menos tiempo.

Casos de empresas que ya aplican la jornada de 40 horas en México
Walmart México
- Inició un piloto en 100 tiendas desde 2023.
- Ajustó procesos, redujo tareas no esenciales y mantuvo productividad.
- No se aumentaron las horas extra como solución.
- Inició un piloto en 100 tiendas desde 2023.
- Ajustó procesos, redujo tareas no esenciales y mantuvo productividad.
- No se aumentaron las horas extra como solución.
- Reorganizaron turnos y jornadas parciales para adaptarse.
- Estiman solo un ligero aumento en costos laborales.
Covestro
- Planta industrial en Ecatepec opera con 5 grupos rotativos y jornadas de 8 horas.
- Ya garantizan dos días de descanso a la semana.
Estos casos muestran que una planificación anticipada puede hacer viable la reforma sin afectar el rendimiento.
Lecciones desde LATAM: los casos de Chile y Colombia
Aunque el enfoque de este blog es mexicano, vale la pena observar experiencias cercanas:
- Chile aprobó una ley de reducción progresiva de 45 a 40 horas entre 2024 y 2028. El 46% de las empresas encuestadas por la Cámara de Comercio de Santiago ya había aplicado ajustes antes de la entrada en vigor.
- Colombia está bajando su jornada de 48 a 42 horas en un período de 5 años, manteniendo salario y adaptando turnos según sector.
Ambos países coinciden en que la flexibilidad sectorial, la comunicación con los colaboradores y la automatización son claves.
Conclusión
La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales no es una amenaza, sino una oportunidad para repensar la organización del trabajo. Las empresas que se anticipen con diagnósticos internos, automatización, capacitación y nuevos esquemas de turnos tendrán una transición ordenada y sin sobresaltos.
Los casos de éxito en México y LATAM demuestran que es posible mantener productividad con menos horas de trabajo, siempre que exista una estrategia clara y una cultura organizacional abierta al cambio.
Si te interesa conocer más sobre cómo adaptarte a los cambios legales en materia laboral y mantener el bienestar de tus equipos, te invitamos a indagar en nuestro blog